Aguilera de Heredia, Sebastián

De Cancioneros Musicales Españoles
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FICHA DEL AUTOR

Nacimiento

1561. La fecha de bautismo es 15 de agosto de 1561.

Fallecimiento

16 de diciembre de 1627

Nombre de referencia

Aguilera de Heredia, Sebastián

Otros nombres

Maestros

Se supone que fue discípulo de Juan Oriz, su antecesor como organista en la Seo de Zaragoza, y se especula con que Melchor Robledo tambiém fuera su maestro.

Observación general

Nacionalidad de origen

Española

Justificación

Catálogo de sus obras

Numero de composiciones (del autor)

Se conocen 18

Referencias

Observación 1



RELACIÓN DE OBRAS


Nombre Voces
Pange lingua a 3 sobre bajo por Ce sol fa ut - PENDIENTE -
Pange lingua a 3 sobre tiple - PENDIENTE -
Salve de Lleno de primer tono - PENDIENTE -
Salve de primer tono por De la sol re - PENDIENTE -
Primera obra de primer tono - PENDIENTE -
Segunda obra del primer tono - PENDIENTE -
Primer registro de bajo del primer tono - PENDIENTE -
Segundo registro de bajo del primer tono - PENDIENTE -
Tercer registro de bajo del primer tono - PENDIENTE -
Primer tiento de falsas del cuarto tono - PENDIENTE -
Segundo tiento de falsas del cuartotono - PENDIENTE -
Tiento grande del cuarto tono - PENDIENTE -
Falsas del sexto tono - PENDIENTE -
Tiento del octavo tono por De la sol re - PENDIENTE -
Obra de octavo tono por Ge sol re ut - PENDIENTE -
Obra de octavo tono alto: Ensalada - PENDIENTE -
Dos bajos de octavo tono - PENDIENTE -
Discurso sobre los saeculorum - PENDIENTE -


BIOGRAFIA

Nació el año 1561 en Zaragoza, donde fue bautizado el 15 de agosto de ese mismo año, y en la que falleció el 16 de diciembre de 1627.

Como en otros muchos casos, se conoce poco de su vida. Se supone que fue discípulo de Juan Oriz, su antecesor como organista en la Seo de Zaragoza, y se especula con que Melchor Robledo participara en la formación musical tanto de Aguilera como de Pedro Ruimonte. Sí se sabe que en 1582 era estudiante del Estudio General de Zaragoza.

En 1584 es ordenado sacerdote, pero no se conoce nada de su dedicación profesional, excepto que se encontraba destinado en la Iglesia de san Pablo, aunque se supone que ya era organista y con méritos, puesto que un año más tarde, en noviembre de 1585, fue nombrado primer organista de la catedral de Huesca.

De su estancia en Huesca, que duró hasta 1603, poco sabemos excepto que el cabildo le concedió una subida salarial en 1594 y que fue el encargado de supervisar la construcción de un gran órgano en la catedral por el organero logroñés Gaspar Marín que tiene en cuenta las grandes novedades del momento, las dulzainas y los registros partidos.

A finales de noviembre de 1603 toma posesión como primer organista de la Seo de Zaragoza. Mucha debía ser la consideración que suscitaba en el cabildo zaragozano cuando, apenas año y medio más tarde, recogen en sus documentos un acuerdo capitular que incluye dispensar a Sebastián de sus obligaciones litúrgicas, tanto de sacerdote como de organista, y destinan fondos para la contratación de un suplente que atienda esas obligaciones, según el propio acuerdo, «Atendido que mosén Sebastián Aguilera es persona eminente en el ministerio de organista y que la iglesia le desea acomodar en lo que pudiere, le hacen merced de eximirle de la obligación de residir en el coro en las horas canónicas, con tal, empero, que no haga falta en los días solemnes en los cuales se hubiere de tañer el órgano…».

En 1605 solicita el arreglo del órgano de la Seo, reparación de la que se encarga Gaudisto de Lupo, que había trabajado en la construcción del de Huesca, incorporando las mismas novedades. Algunos autores hablan de la Escuela organística de La Seo de Zaragoza, de la que Sebastián de Aguilera sería fundador, su discípulo Jusepe Ximénez el continuador y, más tarde, el genial Sebastián Durón. También se ha destacado por otros autores la coincidencia temporal y geográfica de dos grandes maestros, el propio Aguilera y Pedro Ruimonte, concluyendo que solo se puede deber a un gran aprendizaje de ambos que coincide con la presencia en Zaragoza del gran polifonista Melchor Robledo.

En 1618 publicó en el propio Zaragoza su libro de música vocal Canticum Beatissimae Virginis Deiparae. Octo modis seu tonis compositium, quaternis vocibus, quinis, senis et octonis concinendum (Zaragoza, Pedro Cabarte, 1618), que contiene magníficat a cuatro, cinco, seis y ocho voces, de una calidad contrapuntística indiscutible, que desde entonces ha mantenido sus obras en el repertorio de las grandes catedrales. Según el prólogo de la obra, es el propio Sebastián quien diseña y dirige los trabajos de realización de los tipos musicales para la imprenta, consiguiendo así que la impresión se realizase en Zaragoza, lo que le permitía el control y supervisión de todo el proceso. Este interés en garantizar la fidelidad y calidad musical de la edición nos recuerda a Tomás Luis de Victoria, fallecido 11 años antes, y ambos realizan personalmente una venta de sus libros entre distintas catedrales.

En cuanto a su obra para órgano solo tenemos conocimiento de 18 piezas. La reconocida categoría en su época, sus más de cuarenta años de ejercicio profesional, y lo que eran las obligaciones habituales del primer organista de una gran catedral, unido, en este caso, a la liberación de gran parte de sus obligaciones rutinarias, nos hace presumir que gran parte de su obra se ha perdido.

Macario Santiago Kastner define las siguientes características de Sebastián:

  • Una lógica y clara construcción que no resulta árida ni cerebral.
  • Tendencia a concentrarse en un solo tema, eludiendo las divagaciones temáticas.
  • Cultivo de la forma en dos o tres secciones, en las que el tema unitario aparece diferenciado y modificado por otro ritmo y otros valores, variando también el compás de sección a sección.
  • Generosa riqueza armónica y cromática sin perder por ello la sobriedad.
  • La técnica le sirve para fines expresivos pero no para exhibir destreza o mecanismo.
  • Sencillez en la expresión musical con un lenguaje noble y equilibrado.

Se considera que su mayor contribución se recoge en los cuatro tientos de medio registro de bajo, los medios registros más antiguos. Es el primer autor que distingue entre tiento y discurso, diversificación que posteriormente se consolidaría y sería desarrollada por otros, entre ellos, Correa de Arauxo.

La Ensalada y el Discurso sobre los saeculorum aportan también una complejidad estructural que se aparta de lo habitual en la época. También se aparta de lo habitual el tratamiento de las cadencias, recurso raro en su tiempo y que llegará a ser un elemento característico de la música para tecla del XVIII.

Aun así, el análisis de esta exigua producción, de sus características técnicas y calidad, ha llevado a muchos autores a considerarle el personaje clave del órgano español, situado cronológicamente entre Cabezón y Correa de Arauxo.




HECHOS HISTÓRICOS

Si desea ver una relación de hechos históricos de la época, pinche en el siglo correspondiente.


MARCO MUSICAL





MARCO LITERARIO




MISCELÁNEA



BIBLIOGRAFÍA



ENLACES